GUÍA 06 / 09
Plan de seguridad alimentaria: lo que un restaurante debe hacer, escribir y guardar
El plan de seguridad alimentaria (PMS) es el conjunto de medidas que un establecimiento alimentario pone en marcha para que lo que sirve sea seguro: buenas prácticas de higiene, procedimientos basados en los principios del APPCC, trazabilidad y gestión de las no conformidades. Todo restaurante debe aplicar uno. Esta guía detalla lo que contiene, los registros que hay que llevar a diario, la formación exigida y lo que mira el inspector, según los textos oficiales.
Normativa francesa. Esta guía describe la normativa francesa. En otro país, comprueba las normas que se aplican allí.
Qué es el plan de seguridad alimentaria
Desde el 1 de enero de 2006, el Reglamento (CE) n.º 852/2004 relativo a la higiene de los productos alimenticios exige a cada operador poner en marcha buenas prácticas de higiene y procedimientos basados en los principios del APPCC. El Reglamento (CE) n.º 178/2002 añade la trazabilidad y la gestión de los productos no conformes. En Francia, el conjunto tiene un nombre: el plan de maîtrise sanitaire, o plan de seguridad alimentaria.
Su objetivo es sencillo: que ningún alimento peligroso llegue al cliente. La responsabilidad recae ante todo en el operador: es él quien identifica los peligros de su cocina y elige cómo controlarlos.
El plan se adapta al tamaño del establecimiento. Una instrucción técnica del Ministerio de Agricultura francés (DGAL/SDSSA/2018-924, modificada en 2024) admite un PMS simplificado cuando cinco personas como máximo trabajan en contacto con los alimentos, contadas por cabeza y no en equivalentes a tiempo completo: algunos procedimientos pueden entonces quedarse en orales, si cada uno sabe explicarlos.
Las buenas prácticas de higiene y el plan APPCC
El PMS reúne tres elementos: programas de prerrequisitos, entre ellos las buenas prácticas de higiene; un sistema de trazabilidad y de gestión de las no conformidades; y procedimientos basados en los principios del APPCC. Los dos primeros forman la base sobre la que se apoya el tercero.
Las buenas prácticas de higiene no se dirigen a un peligro concreto. La ficha «restauración comercial» del ministerio las detalla: locales y equipos mantenidos, al menos un termómetro de sonda, un plan de limpieza y desinfección conocido por el equipo, lucha contra las plagas, control en la recepción, agua potable, temperaturas de almacenamiento, residuos separados, indumentaria y salud del personal.
El plan APPCC trata los peligros que estas prácticas no controlan. Parte de un análisis, etapa por etapa, de los peligros biológicos (gérmenes patógenos, parásitos, toxinas), químicos (residuos de productos de limpieza) y físicos (vidrio, metal), alérgenos incluidos: de ahí el interés de tener un escandallo actualizado para cada plato. Para cada peligro identificado: un punto de control y su límite, una vigilancia, correcciones en caso de desviación, una verificación y documentos.
Incluso en un restaurante, el análisis es necesario: confirma que ningún peligro escapa a las buenas prácticas; de lo contrario, se añade un plan APPCC. Algunas etapas requieren una vigilancia especial, como la cocción al vacío o el enfriamiento: sin un baremo validado, un plato cocinado no debe permanecer más de dos horas entre +63 °C y +10 °C en el centro del producto.
Trazabilidad, no conformidades, retirada y recuperación
La trazabilidad que se exige a un restaurante consiste ante todo en saber quién suministró qué y cuándo: nombre y dirección de los proveedores, naturaleza de los alimentos, fechas de recepción. Los albaranes y las facturas son la prueba; guarda también la etiqueta de un producto desembalado mientras se use. No se impone ningún modelo, y la trazabilidad interna, del lote al plato, es opcional, pero permite una retirada más precisa en caso de alerta.
Una no conformidad es una desviación: una cámara frigorífica demasiado caliente, un producto entregado en mal estado, una fecha de caducidad superada. Se anota la corrección, que resuelve la desviación (destruir o aislar los alimentos), y después la acción correctiva, que elimina la causa (reparar, cambiar de proveedor, revisar una instrucción), en un mismo documento, sin forma impuesta: sirven un cuaderno o una agenda.
Cuando un producto puede presentar un peligro, el PMS prevé los pasos siguientes: retirarlo, recuperarlo si ya ha salido y avisar a la dirección departamental de protección de la población (direction départementale de la protection des populations, DDPP o DDETSPP). Todo restaurante debe tener por escrito su procedimiento de gestión de las alertas sanitarias, de los productos no conformes y de las sospechas de toxiinfección alimentaria colectiva (TIAC).
Los registros del día a día
La ficha sectorial distingue lo que se controla, lo que se guarda y lo que se registra. Con un PMS simplificado, se registran sobre todo las desviaciones y las medidas adoptadas, además de la vigilancia de las etapas de riesgo y, de forma continua, la temperatura de los equipos de congelados.
| Control | Lo esperado | Qué guardar o anotar |
|---|---|---|
| Equipos de frío | Vigilancia al menos diaria, a simple vista o mediante una alarma automática; registro continuo para los congelados | Desviaciones, medidas adoptadas y destino de los alimentos; partes de mantenimiento |
| Recepción | Control visual de cada entrega (embalaje, fecha de caducidad, lote, alérgenos) y temperatura de los productos refrigerados | Albaranes o facturas; no conformidades |
| Limpieza y desinfección | Un plan conocido por el equipo: superficies, productos, dosis, tiempos de contacto, frecuencias | Fichas técnicas de los productos; anomalías y acciones correctivas |
| Enfriamiento y cocciones de riesgo | Baremo tiempo-temperatura respetado; en su defecto, menos de 2 h entre +63 °C y +10 °C en el centro del producto | Vigilancia de los puntos de control; desviaciones |
| Aceites de fritura | No más de un 25 % de compuestos polares | Fichas de control; albaranes de recogida del aceite usado |
| Plagas | Ni plagas ni rastros; ningún punto de entrada | Partes de intervención del proveedor; fichas de los biocidas |
Las temperaturas máximas de conservación proceden del arrêté (orden ministerial) de 21 de diciembre de 2009: +3 °C para las preparaciones culinarias elaboradas con antelación, +2 °C para la carne picada y los productos de la pesca frescos, +4 °C para los demás productos muy perecederos; −18 °C para los helados, −12 °C para los demás productos congelados. Un plato entregado o servido caliente al cliente se mantiene como mínimo a +63 °C. Se descongela en el frigorífico o directamente en la cocción, nunca al aire libre, y un producto descongelado no se vuelve a congelar.
Por encima del 25 % de compuestos polares, un aceite de fritura se considera no apto para el consumo (Decreto n.º 2008-184 de 26 de febrero de 2008). La rotación de los productos por fecha se detalla en la guía de gestión de inventario.
La guía de buenas prácticas y la formación
Una guía de buenas prácticas de higiene y de aplicación de los principios del APPCC (GBPH) es un documento de aplicación voluntaria, redactado por un sector profesional y validado por la administración. Para un restaurante, las guías de referencia son la «Restaurateur» (noviembre de 2015) y la «Restauration rapide» (comida rápida, 2024), gratuitas en la web del Ministerio de Agricultura francés.
Su análisis de peligros, sus puntos de control y sus límites pueden sustituir a los tuyos, siempre que la conozcas, la tengas en el local, la completes donde lo prevé, la apliques y que corresponda exactamente a tus actividades. Un proceso que no cubra se analiza aparte.
Coexisten dos obligaciones de formación. Toda persona que manipula alimentos está supervisada y recibe instrucciones o una formación en higiene adaptadas a su puesto, y al menos una persona de la empresa acredita una formación en los principios del APPCC. En restauración comercial, comida rápida incluida, al menos una persona del local debe haber seguido además la formación específica en higiene alimentaria de 14 horas, en un organismo autorizado por el prefecto de región (préfet de région).
Están exentos quienes acrediten tres años de experiencia como gestor u operador en una empresa del sector alimentario, o un título incluido en la lista del arrêté de 18 de noviembre de 2024. Esta formación no tiene fecha de caducidad y no se renueva; pero un control que constate un desconocimiento de las buenas prácticas da lugar a una obligación de formación.
El control, en papel o en digital
Los controles se realizan sin previo aviso, en horario de apertura, a cargo del servicio de higiene y seguridad alimentaria de la DDPP, que conoce el establecimiento por su declaración de actividad, presentada antes de la apertura. El inspector observa la cocina, pregunta al equipo y pide los documentos: registros de temperatura, incluidos los pares tiempo-temperatura de las cocciones y los enfriamientos, fichas de recepción, de limpieza y de control de los aceites, formación, análisis, datos de contacto de los proveedores, no conformidades y acciones correctivas.
Las sanciones van desde la advertencia hasta el cierre, pasando por el acta de infracción. El resultado se publica en Alim’confiance durante un año, según cuatro niveles: «muy satisfactorio», «satisfactorio», «a mejorar» y «a corregir de manera urgente». Exponerlo en el escaparate no es obligatorio.
La instrucción del ministerio no impone ni modelo ni soporte para estos registros: papel, hoja de cálculo o software sirven, siempre que la información sea correcta, esté fechada y se pueda encontrar. El papel no cuesta nada, pero no avisa a nadie cuando falta un registro; la ficha sectorial menciona además la alarma automática para vigilar los equipos de frío. Un software de registros APPCC recuerda los controles y guarda el historial; en una cadena de restaurantes, muestra a las oficinas centrales qué local va con retraso.
Errores frecuentes
Adoptar un PMS tipo sin adaptarlo. Una guía o un modelo solo vale si corresponde a tus actividades, tus locales y tus recetas, y si se aplica. El inspector juzga lo que se hace en la cocina, no el grosor del archivador.
Medir sin anotar lo que vino después. Una temperatura fuera de límite sin acción anotada demuestra una desviación, no su control. Escribe lo que se hizo y qué pasó con los alimentos.
Fiarse de un termómetro nunca verificado. Una medición solo es correcta si el instrumento lo es: verifícalo periódicamente y deja constancia.
Tirar los albaranes demasiado pronto. Son tus pruebas de trazabilidad: guárdalos al menos seis meses, el plazo recomendado para los productos perecederos.
Instrucciones orales que nadie sabe explicar. En un PMS simplificado, un procedimiento puede quedarse en oral; un empleado incapaz de explicárselo al inspector constituye una no conformidad.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el PMS para un restaurante pequeño? Sí: cada operador del sector alimentario debe aplicar uno, sea cual sea su tamaño. Lo que cambia con el tamaño es la cantidad de documentación escrita. Cuando cinco personas como máximo trabajan en contacto con los alimentos, la instrucción del ministerio admite un plan simplificado, con procedimientos orales y registros centrados en las desviaciones.
¿Cuánto tiempo hay que guardar los documentos? Para la trazabilidad, la normativa no fija plazo; el documento de orientación europeo recomienda cinco años, y seis meses para los productos perecederos cuya fecha de caducidad sea inferior a tres meses o que no tengan fecha. Los resultados de análisis se guardan tres años; los albaranes de recogida de subproductos animales, dos años. Para lo demás, sigue tu guía de buenas prácticas.
¿Hay que registrar la temperatura de las neveras cada día? Los equipos de frío se vigilan al menos una vez al día, y los que contienen congelados se registran de forma continua. Para un establecimiento con PMS simplificado, la ficha sectorial solo obliga a anotar las desviaciones y las medidas adoptadas; aun así, el inspector puede pedir tus fichas de temperaturas.
¿A quién consultar un caso particular? A la DDPP o la DDETSPP de tu departamento, que controla los restaurantes, y a la guía de buenas prácticas de tu sector. Esta guía resume los textos; no sustituye a un asesoramiento sobre tu situación, por ejemplo una cocción al vacío, la venta a otros comercios o una actividad de catering.
Fuentes
- Ministerio de Agricultura francés, instrucción técnica DGAL/SDSSA/2024-528 de 24 de septiembre de 2024: flexibilidad y aplicación del plan de seguridad alimentaria info.agriculture.gouv.fr
- Ministerio de Agricultura francés, ficha sectorial «Restauración comercial» de la instrucción DGAL/SDSSA/2018-924 (versión de diciembre de 2022) agriculture.gouv.fr
- Entreprendre Service Public, «Normas de higiene en la restauración y los comercios de alimentación» entreprendre.service-public.gouv.fr
- Arrêté (orden ministerial) de 21 de diciembre de 2009 relativo a las normas sanitarias aplicables a las actividades de comercio minorista, almacenamiento y transporte de productos de origen animal y alimentos que los contengan www.legifrance.gouv.fr
- Decreto n.º 2008-184 de 26 de febrero de 2008 relativo a las grasas y aceites comestibles, artículo 8 (aceites de fritura) www.legifrance.gouv.fr
- Code rural et de la pêche maritime (Código Rural y de Pesca Marítima francés), artículo L233-4 (formación específica en higiene alimentaria) www.legifrance.gouv.fr
- Ministerio de Agricultura francés, «Restauración: ¿qué obligaciones hay en materia de formación en higiene de los alimentos?» agriculture.gouv.fr
- Ministerio de Agricultura francés, «Guías de buenas prácticas de higiene (GBPH)» agriculture.gouv.fr
- Service-Public, «¿Dónde consultar los resultados de los controles sanitarios de los establecimientos alimentarios?» www.service-public.gouv.fr